ENTREVISTA. La utopía hace las veces de adelanto de realidades necesarias
Carlos Monsivaís*
Por Yadira Hidalgo González
Un tanto agobiado por el cambio de horario (7 horas de diferencia con México), pero resuelto a hablar de todo un poco, Carlos Monsiváis estuvo en Barcelona invitado por la Universidad Ramón Llull, en donde impartió una charla para los estudiantes en el marco del inicio del Curso de Verano que esta casa de estudios promueve ya en su novena edición.
Esta Universidad, la UNAM y el Consulado General de México en Barcelona, hicieron posible que estudiantes españoles y mexicanos se reunieran en un auditorio de la Facultad de Ciencias de la Comunicación Blanquerna, situada en el populoso barrio de El Raval de esta capital catalana, donde Carlos Monsivaís, haciendo gala del humor, de la sátira y de su profunda capacidad de reflexión sobre diversos temas, arrancó un apasionado aplauso entre los presentes.
Fue al día siguiente, en el recibidor del hotel en el que pasó su estancia en Barcelona donde accedió a esta charla en la que nuevamente habló de todo un poco.

Usted siempre se muestra crítico hacia las Facultades de Comunicación, sin embargo siempre lo invitan, y siempre es muy bien recibido por los estudiantes de esa área para los que, también es lectura obligada. Para usted ¿Qué tan innecesario se ha vuelto estudiar comunicación?
Innecesario no es. En el imaginario colectivo la comunicación se ha situado, ya no como la diosa sino como el olimpo, entonces los estudios son necesarios, lo que sucede es que se han improvisado con una irresponsabilidad terrible en la mayoría de los casos. En México debe haber en este momento unas 280 escuelas y facultades de comunicación. Yo quiero saber cuáles son los planes de estudio, quiénes los han determinado, qué calidad formativa ofrecen. Lo que veo es que desde el punto de vista de formación universitaria muy pocas escuelas en verdad responden, la mayoría improvisan algo todavía no muy preciso que da en llamarse comunicadores. Un día tuve una de mis pesadillas, soñé que en México había más comunicadores que mexicanos, y entonces me azoré, pues no suponía tal potencia demográfica en una carrera, pero es cierto uno si quiere acertar cuando conoce a un joven le dice ¿tú estudias Ciencias de la Comunicación?, si dice que no, es que está ocultando su edad...
Es que es una carrera muy solicitada, ahora enseñan comunicación en casi todos los centros educativos a nivel superior, en todas las universidades privadas...
La educación privada debe estar en el orden del 8% y en las escuelas religiosas, todas tienen Ciencias de la Comunicación, pero como yo todavía no sé cómo es un floor manager devocional, no entendiendo lo específico de esa educación.
La proliferación de centros universitarios religiosos, ¿podría tener un efecto a futuro en la formación de comunicadores que defiendan espacios para la religión dentro de los medios de comunicación en México?
No, no lo he visto así. Lo que yo he visto más bien es una ansiedad en momentos determinados para captar la devoción pública y volverla elemento del raiting. Cuando murió el papa fue un estremecimiento de fe que yo no recordaba en los medios. Todos hablaban de Su Santidad, todos decían “este es un momento de dolor inmenso que recorre al pueblo de México”, era un caudal místico. Yo nunca había visto tantos santos instantáneos con micrófono, pero termina eso y vuelven a hacer los mismos. Me parece que se apoderan de un papel de representantes de la fe. Son cruzados, son obispos suplentes y después vuelven a hacer lo de siempre. Aunque se pueda pensar que han ganado terreno los egresados de escuelas privadas lo cierto es que el medio es mucho más laico.
Y hablando de lo que es noticia en los medios, el EZLN ha irrumpido de nuevo en el panorama mediático en México. ¿Qué podemos esperar de la postura que ha asumido la insurgencia?
Se ha anunciado la formación de un movimiento político. Esto es la idea de ya no relegar en representantes de la sociedad civil que no funcionaron la presencia de la organización. Esto supone lo que se ha dicho en 1998, y lo que volvió a decirse en el 2001, que el EZLN ha transitado de movimiento armado a movimiento de la sociedad civil. Yo supongo que esta renuncia es positiva porque ningún movimiento armado tienen ninguna posibilidad de sobrevivir con éxito, además que la violencia ha probado su ineficacia radical. Creo que personas inteligentes y capaces pueden hacer mucho convirtiéndose en partido regional, no sé si un partido nacional todavía, pero si un partido regional sin duda y eso a todos favorece. Con la violencia que ya hay en el país es importante que un grupo que se inicia en la violencia renuncie en definitiva al uso de las armas. Y esto pienso, en la lógica prevaleciente, que será el camino del EZL.

¿Los movimientos de liberación nacional centroamericanos que después se convirtieron en movimientos políticos devinieron en la burocratización y en la corrupción, ¿Corre el mismo peligro el EZLN en México?
En el caso del EZLN no creo que la corrupción sea el problema, en el caso de cualquier organización en cualquier lugar del mundo la burocratización si es un riesgo a corto plazo. Uno mismo si se descuida acaba convirtiéndose en un memorando entonces pensar que no le sucederá lo mismo a una organización es muy romántico, pero yo espero que si la organización genera movimientos, acciones en verdad efectivas, esos serán en sí mismos antídotos contra la burocracia.
¿Por qué ha dicho el EZLN que la sociedad civil le falló?
La sociedad civil es un término muy inasible no se puede pensar de manera definida de una vez y para siempre. Lo que se pensó que era la sociedad civil era la movilización, las marchas, los mítines, el entusiasmo de las ONG’s, pero eso no era la sociedad civil, no era ningún propósito organizativo ni había detrás ninguna estructura de continuidad. Lo que falló fue el ánimo romántico de pensar que tanta gente en la calle era la sociedad civil, pero tanta gente en la calle eran los entusiastas, pero la sociedad civil es una estructura mucho más concentrada, es mucho más numerosa y necesita de formulas organizativas. No es tanto que haya fallado la sociedad civil, fue una ilusión óptica confundir 300 mil 400 mil personas en el zócalo con la sociedad civil.
En este sentido, la organización estructurada, la concentración se ha dado más en algunos colectivos, por ejemplo el de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, que hace poco se manifestaron exigiendo una ley que les permita contraer matrimonio...
Yo creo que todavía no hay ese colectivo. Lo que hay es un movimiento anual muy entusiasta que lleva a 80 o100 personas a la calle el Día del Orgullo Gay, pero al que le falta organización. De nuevo el problema es el espejismo de ver mucha gente y pensar que eso es una organización. Creo que la etapa en la que se encuentra el movimiento GLBT no es tanto la del matrimonio como la de las sociedades de hecho, las sociedades de convivencia. Hubo una iniciativa en la ciudad de México y fue rechazada a mi gusto, estúpidamente, incluso por el partido de izquierda y ahora tiene que volverse a ello. Parece que esto es un momento en el que la exigencia de las parejas de hecho y sociedades de convivencia es, hasta tal punto irrefutable, que el propio PP (el Partido Popular, representante de la derecha en España) lo admite y acepta. Yo pienso que en este momento en México se tiene que ir por etapas.
Entonces, ¿Cree que estamos todavía muy lejos de que se apruebe el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por parejas homosexuales?
Si, si está lejos, pero en lo que se ha avanzado ha sido mucho en materia de derechos de las minorías, aunque continúan por ejemplo los crímenes de odio. Recientemente mataron a un joven activista de los derechos gay que tenía una condonería en Querétaro, una ciudad muy de la derecha. Lo asesinaron salvajemente a puñaladas, le dieron puñaladas en los genitales y el crimen, por lo que parece va a quedar sin esclarecimiento. Ese tipo de situaciones, como el problema de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez hablan todavía de lo lejos que se está de un paisaje civilizado y por eso pienso, que aunque lo que se ha avanzado ha sido mucho, la violencia sigue siendo el gran dique para el ejercicio pleno de los derechos, a parte de toda la movilización del clero católico en contra de cualquier asomo de uso de derechos en materia de control de la natalidad, uso de condones, despenalización del aborto... etc...
Aquí, en España la violencia doméstica y de género ha aumentado de manera dramática, o por lo menos es más visible. En México están las muertas de Juárez y en la frontera de Guatemala, también ha habido casos atroces...
En Guatemala especialmente. El año pasado, decían que eran ya 5 mil las mujeres asesinadas. Es bárbaro. Partes son crímenes de odio, parte violencia intra doméstica. Creo que la característica de los crímenes de odio es que el criminal no conoce previamente a la víctima en general, pero en México la violencia intra doméstica, según estadísticas recientes citadas por la Procuraduría General de la República era del 59%, eso es altísimo, es monstruoso... pienso que así deben estar todos los países en general. Por lo pronto los de América Latina.
¿Por qué esa violencia contra las mujeres en este momento específico?
No tengo manera de aventurarme a dar una hipótesis, porque el psicologismo aquí traiciona. Desde luego uno tiene que hablar de frustraciones, de rencores, de la incapacidad de los hombres de soportar el desempleo sin buscar inmediatamente una explicación violenta a su alcance. Pero pienso que todas son generalizaciones y que lo que corresponde son estudios mucho más específicos para los cuales me siento incapaz.
La violencia contra los periodistas en México también es un fenómeno que ha puesto el nombre del país en la boca del mundo...
Eso es terrible, pero ahí si está muy localizado. No es una violencia que venga de los gobiernos es una violencia que viene del narcotráfico. ¿Y el narcotráfico qué es? Sabemos qué pasa, sabemos que este año ha habido muertes por causa del narcotráfico. Muchísimas, tal vez se acerquen ya a las 4 mil, una cifra desproporcionada. Ha habido secuestros. Recientemente en Nuevo Laredo encontraron cerca de 40 personas secuestradas o levantadas por un grupo de narcos con torturas salvajes, inconcebibles. Lo que no me queda claro es cómo ubicar la violencia contra los periodistas. Viene del narco seguramente, pero ¿cómo se produce? No se sabe. ¿Por qué en unos casos si y en unos no? No hay reglas. A un joven de 23 años de Sonora lo secuestran porque estaba investigando, a un fotógrafo de Matamoros Tamps, lo matan porque toma una foto que no debía tomar. Nunca se sabe cuál fue esa foto. Pero la violencia contra los periodistas sí tiene ese origen muy claro.

Y, ¿Qué opina de la iniciativa de algunos de portar armas?
Me parece lamentable. Estoy absolutamente en contra de que la población se arme. La cámara de diputados aprobó el uso de dos armas por casa, me parece un disparate. Me parece que todo lo que contribuye a fomentar un clima en el cual la seguridad está depositada en las armas termina por volverse contra la sociedad misma.
Con todo este panorama, ¿es posible soñar con un México sin corrupción, donde se respeten los derechos humanos, y donde las instituciones funcionen, donde el narco no rija las vidas o de plano haya desparecido?
Ese es un sueño y es el principio de una realidad. Si uno no creyera que vamos a ver ese México no haría lo conducente para que empecemos a ver ese México. De cualquier manera, a pesar de la situación dramática que hay, causada de manera fundamental por la desigualdad y por la expresión terrible de la desigualdad que es el desempleo, hay más sentido de los derechos humanos, hay en distintos sectores más civilidad y hay una conciencia más clara de los deberes del desarrollo civilizatorio. Si no se pensara que eso es posible, no habría nada. La utopía en este sentido hace las veces de adelanto de realidades necesarias. Por eso yo no me siento tan pesimista, me siento muy pesimista cuando veo lo que sucede, me siento mucho menos pesimista cuando veo lo que se ha avanzado. La relación entre el optimismo entre el optimismo y el pesimismo se da a cada minuto y en cada minuto. Esa mezcla es la que se da en la ciudadanía en países normados por la desigualdad.
¿Existe entonces la esperanza de un cambio real en México, con miras a las elecciones del próximo año?
Hay un partido que insiste en volver (PRI) que ha probado sobradamente que ya sólo piensa gobernar a través de métodos de una gran inescrupulosidad. Hay un partido de la derecha que no ha funcionado, y lleva ya cinco años y evidentemente no ha entendido la complejidad del país y ha querido retrotraernos a tiempos muy parroquiales, y hay un partido de izquierda que no termina de convencerme. Entonces ¿qué es lo que puede pasar? Hay un candidato muy fuerte de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, hay una movilización en su contra enorme, hay errores de su equipo, hay errores de su partido. No sé, yo tengo la certidumbre de mi voto pero más allá no tengo grandes certezas. Yo espero que no sea el dinero el que determine el voto. Porque ahora con la idea de que un político pobre es un pobre político, se está gastando en las campañas cantidades inverosímiles como en las del Estado de México. Esta campaña que terminará el próximo domingo ha sido de una ferocidad monetaria que no se había visto. Y ahí si me siento por completo desprovisto de puntos de vista generosos u optimistas porque no puedo creer que sea el dinero el que determine el resultado de las elecciones y no dejo de pensar que va a ser el dinero el que determine el resultado de las elecciones. Entonces me debato entre certezas y creencias, en última instancia, espero que haya una ciudadanía lo suficientemente madura, responsable, crítica e irónica que decida no atender a la monstruosidad que es el gasto desproporcionado y la mercadotecnia más pérfida y tonta la que señale quién va a ser el Presidente de la República.
Finalmente, usted es invitado a todas partes, aplaudido, celebrado, reconocido y autoridad en muchas materias ¿hay cierto placer en ser Carlos Monsivaís?
Hay un placer en que alguien me invite y hay un placer en que algunos asistan a escucharme. Pero si yo pensara que yo soy Carlos Monsivaís tendría una identidad tan definida, tan rígida que no podría moverme, porque tendría que moverme como se mueve Carlos Monsivaís y entonces tendría que memorizarme a mí mismo y alguien que se memoriza a sí mismo está, tengo que usar el término funerario, drásticamente muerto.
Barcelona, España. 30 de junio de 2005.
* Publicada en el suplemento LABERINTO del diario Milenio. Xalapa Ver, 17 de julio 2005.



